Sarandí

Cruces Prado Celso Pedro y Levitan Rosa Claudio Augusto

Celso tenía 23 años. Claudio 24. Fueron secuestrados el 27 de octubre de 1976 en Salto 104, Sarandí (Provincia de Buenos Aires)

Recordamos cuánto le gustaba tocar la guitarra, el folclore estaba en todo su apogeo, cuando le rompieron una guitarra que le acababan de regalar para reyes, desolado,
El orgullo con sus sobrinos NATALIA y GUILLERMO.

Cuando en el 74 hizo el servicio militar y pidió estar en paracaidismo, en Córdoba, y ahí les llamaba la atención a los milicos lo disciplinado y atento que era. Él sabía que toda información iría a otro lado. Cuando entraba el Corto Maltés a la cárcel, donde estaba una de nosotras, más todas las publicaciones que permitían entrar y las que no también. 1977.

La última vez que lo vimos nosotras sus hermanas, pidiéndole que se fuera. Él dijo: no puedo, Yo soy lo que soy para lo bueno y para lo malo y tengo que estar con los míos, éste es mi sitio.

¡Quiero verte una vez más! y te vimos. Te vimos en jorge López, en Carlos Fuentealba, en Zitarrosa, en Silvio Rodríguez, en cada Madre de Plaza de Mayo, en cada hijo restituido, en cada canción de la resistencia española (si me quieres escribir ya sabéis mi paradero…) en cada obrero explotado, en cada niño pidiendo lo que no tiene, en cada jubilado, en cada estudiante, en cada inundado, en cada combatiente de Malvinas, en cada preso político, en cada sobreviviente de campos de concentración.

También te vemos en Camilo, en Eva, en Román, en Augusto, en Lautaro, en Violeta y en todas las Francas de este mundo (sus sobrinos nietos, y nietos de los amigos) Porque por ellos lucharon. Porque no hicieron otra cosa que luchar por ellos y si hubieran sabido lo que les iba a pasar igual lo hubieran hecho. Por eso los recordamos y continuamos recordándolos junto a ustedes…Diana Cruces

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